sábado, 9 de febrero de 2008

La otra Sole que canta


El sábado 2 de febrero fui al Tasso a ver a Soledad Villamil. Está presentando Canta, un disco con canciones "camperas" según ella misma lo define: una selección de tangos, rancheras, valses y milongas con "olor a campo". El disco me encantó y el show fue más allá de lo que esperaba: Soledad canta muy bien las canciones de Atahualpa y Zitarrosa (son los autores de la mayoría de los temas) y se desenvuelve con mucha soltura en el escenario. Charla con el público y se siente una fuerte conexión con los músicos. La entrada está $40. Lo malo: Sole tiene una página en Internet pero está desactualizada, un poco al pedo. Malala Lagos, a ver si te ponés las pilas con eso. La Villamil se presentará en el Tasso durante todos los viernes y sábados de febrero a las 22 y conviene reservar porque solo entran 200 personas. Vale la pena.

Una pregunta a la que le encontré respuesta


La semana pasada yendo de compras con mi novio me surgió la siguiente pregunta: si una señorita a la que le gustan las señoritas le pide servicios amatorios a otra que los ofrece, se los venderá? En realidad fue porque vi a una chica parada en la esquina buscando un cliente y se le acercó una mujer y le dijo algo, pero siguió caminando. No sé que le susurró al oido pero pareció algo halagador porque la vendedora de amor instantáneo sonrió sonrojada.

Volviendo al tema. Esta tarde la volví a ver ( donde vivo está lleno de oferta y demanda de sexo, como debe ser en este sistema, no?) pero esta vez del brazo y muy cariñosa con otra chica. Una vez más encontré respuesta a una pregunta. Encontraré respuestas a todas?

lunes, 4 de febrero de 2008

Wasting my time

Muchísimas veces creí que perdía el tiempo. Que no lo empleaba en algo útil pero cuántas veces esa aparente pérdida de tiempo me resultó en algo mucho más gratificante aún. Si bien desistí de dar cierto exámen de ingreso que me moría de ganas de aprobar, creo que no me equivoco. Necesito tomarme mi tiempo, no quiero hacer todo apurado creyendo que sí perdí tiempo. Por más pequeña que sea, si me hace sentir bien, cualquier actividad que haga la voy a hacer así yo o los demás crean que piero mi tiempo.

miércoles, 30 de enero de 2008

Yo, solo yo.

Yo, solo yo.Estoy cansado. quiero ser yo y nadie más. Nadie que me moleste. Nadie a quien dar explicaciones. Siento que todo este tiempo solo asentí a lo que los demas querían y a los que hacía sentir bien. Y Yo que? Creo que es la primera vez que hago un reclamo de verdad. Y si quiero ir al cine? a nadie parece importarle. Si bien amo a quien amo no parecce sentir lo mismo que yo. Me cuesta . Todo me cuesta. Nunca nada fue facil para mí. De laburar en el año 2000 por $1 la hora a lo que vivo hoy, solo pido comprension y un poco de amor. Amor verdadero. No creo ser alguien tan dificil de amar. No le hago la vida imposible a nadie, no pido grandilocuencias: ir al cine es mucho pedir? No sé. Sólo entiendo que no voy a renunciar a ser feliz. Solo o acompañado solo importo yo y nadie más: Celeste al que le cueste. Sino, palo y me voy.

martes, 8 de enero de 2008

34º a la sombra

¿Qué actitud puede tener uno con 34º de calor a las 12.05 del mediodía del segundo martes del año 2008? Estoy en casita haciendo huevo, sin ganas de leer o de escribir o de trabajar o de hacer cualquier cosa que involucre alguna relación entre dos o más neuronas. Los ventiladores no alcanzan y es posible que con esto de la crisis energética me quede sin luz en cualquier momento. Entonces ahí propondré una visita al shopping que seguramente será rechazada y ocasionará una breve discusión. El resultado final será que me quede en casa porque él no quiera venir conmigo y que yo no pueda irme solo porque no puedo hacer nada solo. Todo lo tengo que hacer con la grata compañía de alguien. Mientras tanto, el programa detector de Ads sigue trabajando. Esas ventanitas emergentes me tienen cansado.

martes, 1 de enero de 2008

Tengo tantas cosas dandome vuelta en la cabeza. Tantas ideas que me resultan imposibles de trasladarlas a palabras que no sé ni siquiera para qué me pongo a escribir. Quisiera cambiar muchas cosas de mí, pero si lo hago dejaría de ser yo. Quizás todavía no sé muy bien quién soy. Tampoco creo saber muy bien qué quiero. Cuál de las dos cosas será peor. No saber qué quiero o no saber quién soy. A veces no sé cuál es el camino, porque tampoco sé hacia dónde voy. Sé que tengo ganas de muchas cosas y a veces no me animo a hacerlas o espeo la mínima aprobación de alguien para poder empezar. Eso sí que quiero cambiarlo. Me gustaría tener inicativa propia y no esperar un empujoncito de los demás para poder comenzar. Algunas cosas terminaron. Quiero que otras empiecen. Y quiero que otras terminen, pero bien. No es que las cosas que terminaron lo hayan hecho en una mala forma pero tengo el temor, siempre recurrente, que las cosas cuando terminan lo hace mal o que si algo se acaba es malo. Tendría que animarme a decirle chau a muchas cosas. Solo yo sé cuáles son. Hace calor, anoche no podía dormir y era lo que más anhelaba: un sueño tranquilo y reparador y dejar de pensar un buen rato. Quiero dejar de ser complaciente y estoy harto de que me digan que siempre se hace o hay que hacer lo que yo quiero. No es así. Y si a veces actuo en contra de mi propia voluntad, no es porque realmente sea así sino porque es lo que quiero: cuándo se van a dar cuenta que quiero estar bien. Que quiero. No necesito decirlo, lo demuestro. Eso deberían hacer los demás. Hablar menos y hacer más. Siempre me molestó mucho mi introversión. Cuando logré superarla, empezó a molestarle a los demás. Prefiero que mis cosas me molesten a mí y no al resto, que al final son solo eso, restos. Si mis actos o palabras lastiman, molestan, duelen, pensá que las tuyas pueden hacer lo mismo. No quiero tener más responsabilidades que la de mí mismo. No ser responsable de nadie ni de nada, excepto yo. Puede no tener principio ni fin esto que escribo pero me ayuda a darme cuenta quizás de lo que me pasa. Y si alguna vez lees esto, que en realidad es lo que menos me interesa, no me lo digas porque no quiero saberlo.

domingo, 11 de noviembre de 2007

Sunday afternoon

Davito duerme. No quiso levantarse en todo el día. Son las 16.17, ahora y 18. Anoche llegó a casa 10 minutos antes de su horario de salida del trabajo. Cuando escuché que golpearon la puerta con dos cortos y suaves knocks me asusté. Seguido de eso las llaves. Me levanto de la compu que se había colgado y me acerco a la puerta. Lo ví encorvado, los ojos vidriosos, temblando, transpirando y una falsa sonrisa que pretendía hacerme creer que estaba bien. Lo imité y empecé a temblar, del miedo de verlo así. De no saber qué hacer. Ya fuí al médico, me dijo. Se lavó la cara, se acostó y empezó a relajarse. Yo igual tenía miedo.
Ahora intento leer una entrevista a Salman Rushdie, el de los versos satánicos. Me acuerdo que cuando era chico la escuché a mi vieja comentar algo sobre él y la pena de muerte que un grupo musulmán le prometió. Nunca leí el libro y siempre me llamó la atención.
Dije que intentaba leerlo, pero escucho con los auriculares el recital de Björk en el MSG del 24 de junio pasado y no puedo concentrarme. Me acuerdo del domingo pasado y del último miércoles en el Gran Rex y me emociono. No al punto de llorar pero me da escalofríos, todavía no lo puedo creer.
Tomo mate y no me avivo. El termo chorrea, como siempre. Me doy vuelta y espio a David: todavía duerme en el colchón sucio del futón que tantas veces se rompió y que ya no pudimos arreglar más. Detrás de él el esquelet de madera hacen las veces de respaldo. A sus pies, Gatita, Diputada Nacional electa por el Pro. Jaja. Ya tendremos una cama pienso, je.
Y Björk sigue: He offers a handshake, crooked five fingers...